CANCION DE BARCOS
Los primeros ecos de sus voces me llegaron en cinturas tiernas de mujeres
cuando por el sur, una parte mía estaba renaciendo entre nihuiles y malales.
Siguieron por acá, cerca de Altos Limpios reaprendiendo huanacache,
al intentar ser maestro entre huárpidas arenas y lagunas.
Y así continuaron hasta este hoy de hoy, con este imaginario de leyendas,
estos sueños de soñar recuerdos, rescatando historias
de antiguos epitelios arrugados de nobleza,
mas que de páginas abundantes en palabras ilustradas.
- Nuestros poemas sin palabras escribían saberes en la apretada trenza
de los vasos de junquillo.En las vasijas de barro, nuestras manos alfareras
eran luces que brillaban en los cántaros de arcilla.
- Amamantaron tiempos blancos en leches de algarroba. Fueron azules altos
en el valle del pehuenche. Verdes de muy verdes allá por llankanelo,
delicados ocres y marrones acá por huanacache.
Cuidando el latido claro de las aguas de los ríos sus cinturas de mujeres
anduvieron fecundando soles en los granos de maíces, y los hombres entre arenas,
cultivaron sonrisas de patayes, dulces y amarillas.
Por eso hoy, caminando el lavalle actual de tierra adentro, andando el sur
entre bardas del malal hue, bajo una luna que entre sombras congela sueños,
allá o acá, en la savia crujiente de la arena que rodea las jarillas
acá o allá, creo sentir a veces como sus piernas todavía cruzan furtivas
los desiertos y secanos. Aún andan buscando el agua de ternuras,
el sol que les robaron siendo esclavos en la amarga sombra de las minas.
- A nuestro horizonte de inocencias la muerte le llegó de afuera.
Lentamente, se fueron secando nuestros cuerpos dejándonos sin alma,
sin la sangre líquida que llenaba las lagunas.
Si un amanecer de zondas exhala calientes bocanadas revolcando las ciudades
en polvos asfixiantes, es que bajan las náyades a oscuras desde arriba de los cerros.
Buscando los perdidos humedales, a veces entrarán urbanas por abajo de las puertas.
Un instante después se quedarán suspendidas en el aire queriendo que algo les explique
porqué sus extensas y verdes heredades se trasmutaron
en apretadas casas y en asfaltos.
Luego en embriagado y remolino desconsuelo, en alocados giros,
fugarán por las ventanas y despojadas del espíritu que les dio vida,
dejarán sus almas en las secas hojas de los árboles.
-Terminando el día, cuando incendia los cielos, un cualquier y quieto
atardecer de cordilleras,no siempre veo nubes solamente.
Algunas veces esos rojos que acongojan,imagino, son las alas grandes de los dioses
que se despojan de su sangre para acostarse a dormir intranquilas
en su refugio de montañas.Los pocos ruidos que trascienden
entonces me parecen aleteos de silencios,estertores de sonidos,
también enrojecidos.
Quizás por eso, marinero de las aguas en las nadas que quedaron,
cuando los nudos de totora atan vides con la luna entre los surcos del invierno,
me parece escuchar de cuando en cuando, su canción de barcos
navegando en las lagunas.
Otras veces, cuando empieza el año nuevo por este sur universal, y la luna ojo grande
anda redonda por el cielo, enciendo fuegos de madera por el sol que se ha perdido.
Festejándole en chicha pachamamas corpachadas, endulzo mis palmas
con patayes de algarroba, y en ásperos vinos de chañar
me da por beberme en lentos tragos la nostalgia.
- Casi llegando a la ciudad donde ahora vivo, con la llegada del otoño
trayendo el aroma tardío de las flores y el temprano de las vides que dan vino
abrazo con ternura la cintura de luna de una mujer embarazada.
Emborrachado total con la vida que le late tenuemente debajo de su ombligo,
le hablo alguna complicada palabra del nanat, la lengua antigua,
me creo un poco huarpe, y salgo así, medio loco por un tiempo
a buscarle significado a los recuerdos
en los vacíos asientos de las plazas de cemento
Osvaldo Tramontina
de Pinkanta Huarpe, Hermano Humano
Pinkanta:herrmano; huarpe: hijo del Dios Huar